Quisiera dormir tranquila y profundamente cada noche como si estuvieras aqui a mi lado de nuevo. Quisiera no escuchar nada mas que el latir de tu corazon y tu suave respiracion, pero no pudo ser esta noche. La lluvia cae violentamente tocando una cancion furiosa y desconsolada, mis ojos han quedado abiertos por horas sin fin, deseando a la paz que me brinda tu presencia. No pienso en nada mas dia y noche, en nada mas que tu. No quiero nada mas que tu. Que cruel, esta soledad immensa que me traga lentamente. En un instante recuerdo a la serenidad que senti al dormir con tu mano en la mia, y le ruego una vez mas a Dios que me regrese esa felicidad que senti esa noche. Le suplico de nuevo el poder sentirte a mi lado, y no tener que despedirme de ti nunca jamas. Se que si me tocan, se siente atravez de mi piel el dolor que siento en el alma, de amar tan desesperadamente y seguir tan lejos de el.
Y asi comienza esta conversacion contigo Dios. Otra carta para Ti, para que la leas cuando tengas tiempo, porque se que estas muy ocupado. Otra carta para compartir contigo lo mucho que lo amo, como solo Tu lo sabes. Le he tenido fe al amor, y a los milagros. He compartido con el todos mis secretos, mis llantos y rizas, mi coraje, mi lealtad, mi carino, todo lo que he podido. He llegado a conocerlo, un ser tan bello y maravilloso, gracias por haberlo puesto en mi camino. Pero aun no entiendo por que entre nosotros hay tanta distancia. Tu sabes por lo que rezo cada noche.
De nuevo me distrae el sonido del agua contra mi ventana. Quisiera escuchar su voz y contarte cuanto te extrano para derrotar esta soledad, pero se que en este momento duermes tranquilo. Entonces hare de cuenta que en mis suenos te encontrare, hasta manana.

0 comments:
Post a Comment